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Freelances: Cómo gestionar 10 clientes sin mezclar tus notificaciones de Trello/Slack/Jira

Freelances: Cómo gestionar 10 clientes sin mezclar tus notificaciones de Trello/Slack/Jira

Cuando trabajas para varios clientes, el correo se convierte en un campo de batalla. Descubre la técnica del aislamiento para recuperar la paz.

Por Equipo Productividad Pro20/1/2026

Eres freelance. Eres libre. Excepto cuando abres tu correo electrónico.

Ahí reina el caos.

  • Una notificación de Jira del Cliente A ("¡Bug crítico!").
  • Una invitación de Slack del Cliente B ("Únete al canal #random").
  • Un acceso a Google Drive del Cliente C ("Archivos del diseño").
  • Y en medio de todo, tu factura de autónomos.

El problema es que usas tu dirección contacto@tu-estudio.com para todo. Resultado: cuando el Cliente B te bombardea con notificaciones de Slack un domingo, las recibes en tu móvil personal. No consigues desconectar.

Es hora de aislar por compartimentos.

La técnica del "Silo de Cliente"

Imagina que cada cliente es una habitación cerrada con llave. Cuando entras en la habitación, trabajas para él. Cuando sales, deja de existir.

Para hacer esto digitalmente, necesitas identidades distintas.

Paso 1: Crear un Alias por Proyecto

No vuelvas a usar tu email principal para registrarte en las herramientas de un cliente. Usa JunkMail Pro para crear alias persistentes:

  • proyecto.nike@tu-estudio.junkmail.site
  • proyecto.adidas@tu-estudio.junkmail.site

Paso 2: El Reenvío Inteligente

Configura el reenvío a tu buzón principal, PERO añade una regla. En tu Gmail/Outlook: "Si el destinatario es proyecto.nike@..., entonces:"

  1. Aplicar la etiqueta "CLIENTE: NIKE".
  2. No mostrar en la bandeja de entrada (Archivar).

Paso 3: La rutina de trabajo

Por la mañana, decides trabajar para Nike. Abres la carpeta "CLIENTE: NIKE". Tienes todas las notificaciones, centralizadas y ordenadas. Gestionas. Luego, cierras la carpeta.

Por la tarde y el fin de semana, cortas el reenvío en los alias de los clientes más "tóxicos" (los que envían mensajes a las 10 de la noche). Es tu derecho a la desconexión, activable con un simple botón en el panel de JunkMail.

La ventaja del "Offboarding"

Un día, la misión termina. El cliente te quita de su Slack... o no. A menudo se olvidan. Sigues recibiendo notificaciones de un proyecto en el que ya no trabajas.

Con la dirección única, tienes que aguantarte o pedir que te borren. Con el alias de JunkMail, borras el alias. Es radical. El flujo se corta. Has archivado la carpeta. El cliente pertenece al pasado.

Conclusión

Ser freelance es vender tu tiempo y tu experiencia, no tu alma ni tu tranquilidad. Al aislar a tus clientes, ganas claridad mental. Eres más eficiente cuando trabajas y estás más relajado cuando no lo haces.

Esa es la verdadera libertad.

Recupera el control de tu tiempo. Pásate a Pro y organiza a tus clientes.