
El Hack Definitivo: Cómo obtener pruebas gratuitas infinitas (sin arruinar tu presupuesto)
Netflix, Spotify, Canva, ChatGPT Plus... Todos quieren tu email y tu suscripción mensual. Aprende a probar estos servicios sin límites gracias a la estrategia de la identidad efímera.
Se llama "fatiga de suscripción".
Es ese vago sentimiento de culpa que te invade cuando recibes una notificación bancaria el día 15 del mes: "Cargo de 14,99€ - Servicio que usaste exactamente una vez hace tres meses pero olvidaste cancelar".
Hoy en día, para ver una serie, retocar una foto o incluso simplemente hablar con una IA, se nos pide que nos "comprometamos". Y la puerta de entrada a ese compromiso es siempre la misma: tu dirección de correo electrónico.
Pero, ¿qué dirías si te dijera que puedes disfrutar de esos "7 días gratis" tantas veces como quieras, sin convertirte nunca en una vaca lechera para estas multinacionales?
Sacad vuestros cuadernos, vamos a hablar de estrategia.
La trampa de la prueba gratuita: Una manipulación psicológica
La prueba gratuita no es un regalo. Es un anzuelo.
Las empresas saben dos cosas sobre ti:
- Una vez que hayas configurado la herramienta (subido tus fotos, creado tus listas de reproducción), te dará pereza irte (el coste del cambio).
- En el 40% de los casos, olvidarás cancelar antes de que termine el período de prueba.
Es un modelo de negocio basado en el olvido y la inercia. Y para asegurarse de que no hagas trampas, bloquean tu identidad. ¿Cómo? Verificando que no hayas usado su servicio antes.
Para ellos, un email = un ser humano. Si cambias de email, te conviertes en un nuevo ser humano. Es así de simple.
Las barreras a superar (y cómo saltarlas)
Cuando intentas volver a crear una cuenta para una segunda prueba gratuita, los sitios usan tres métodos para detectarte. Aquí te explico cómo evitarlos limpiamente.
1. La barrera de las Cookies y la IP
Si te quedas en el mismo navegador, el sitio "sabe" que eres tú gracias a las cookies almacenadas.
- El Hack: Usa siempre el Modo Incógnito (Navegación Privada) para cada nueva prueba. Para la IP, una VPN simple o compartir la conexión de tu teléfono suele ser suficiente para borrar las pistas.
2. La barrera de la Tarjeta Bancaria
Esta es la más molesta. Algunos sitios piden una tarjeta de crédito incluso para lo gratis.
- El Hack: Usa servicios de tarjetas virtuales efímeras (como Revolut, Lydia o Privacy.com). Creas una tarjeta, la usas para el registro y la eliminas o bloqueas justo después. El sitio validará el registro, pero nunca podrá cobrar el primer mes.
3. La barrera del Email (El corazón del sistema)
Aquí es donde el 90% de la gente se detiene. ¿Quién quiere crear 15 cuentas de Gmail para probar un software de edición de video? Nadie. Sin mencionar que los sitios ahora bloquean los dominios de correo desechable demasiado conocidos (esos que terminan en .xyz o .temp).
Aquí es donde entra JunkMail.
La estrategia de la Identidad Efímera con JunkMail
El truco para pasar desapercibido es usar una dirección que parezca "real" pero que solo dure el tiempo que la necesites.
Paso 1: Crear una dirección "Premium"
En JunkMail, evita las direcciones generadas totalmente al azar si quieres ser creíble. Si tienes una cuenta Pro o Business, usa nuestra función de Prefijo Personalizado.
En lugar de ahskj123@junkmail.site, crea algo como juan.test.diseno@junkmail.site.
Paso 2: El registro quirúrgico
Lanza tu navegador privado, conecta tu VPN y usa tu nueva dirección JunkMail. El correo de confirmación llega instantáneamente a tu interfaz de JunkMail. Haz clic, valida y disfruta de tus 7, 14 o 30 días premium.
Paso 3: El Forwarding (La opción confort)
Si es un servicio que vas a usar intensivamente durante una semana (ej: una herramienta de SEO para un proyecto de cliente), activa el Forwarding (reenvío) a tu buzón real. Recibirás las notificaciones importantes sin tener que volver a conectarte a la interfaz de JunkMail.
Paso 4: La desaparición
Una vez terminado tu proyecto o satisfecha tu curiosidad: elimina la dirección en JunkMail. El sitio podrá enviarte 200 correos de seguimiento suplicándote que vuelvas; nunca contaminarán tu espacio de trabajo.
¿Es ético? (El pequeño momento filosófico)
Algunos dirán que esto es "robar" el trabajo de los desarrolladores.
Veámoslo de otra manera: vivimos en una economía de la atención donde cada servicio intenta capturarnos por la fuerza. La multiplicación de suscripciones a 10€/mes acaba costando más que un alquiler.
Usar este "hack" es simplemente retomar el poder sobre tu fase de prueba. Si el servicio es realmente indispensable para tu vida, acabarás pagando (porque es más fácil). Si solo lo necesitabas para una tarea puntual, ¿por qué deberías pagar para la eternidad?
Es una prueba de supervivencia para los SaaS: o son lo suficientemente buenos como para que aceptes sacar la tarjeta, o son solo una herramienta desechable. Y para una herramienta desechable, necesitas un email desechable.
Conclusión
La web moderna es una jungla de peajes y barreras. Pero con la estrategia correcta y las herramientas adecuadas, puedes navegar libremente.
No dejes que tu dirección de correo sea la correa con la que las empresas te arrastran hacia sus balances contables. Sé efímero. Sé escurridizo.
¿Listo para probar ese nuevo SaaS sin estrés? Crea tu identidad de prueba en JunkMail.